Almacenes Éxito opera con razón corriente de 0,84. No está en crisis.
La regla de bolsillo dice que por debajo de 1,0 hay riesgo de insolvencia. Los estados financieros de una de las cadenas más grandes del país dicen otra cosa.
Fabián Campo Insuasty · · 6 min de lectura
En casi todos los manuales aparece la misma frase: una razón corriente inferior a 1,0 indica que la empresa no puede cubrir sus obligaciones de corto plazo. Es una afirmación cómoda, fácil de memorizar y frecuentemente equivocada.
Almacenes Éxito cerró 2025 con un activo corriente de 5.916.394 millones de pesos y un pasivo corriente de 7.072.890. La razón corriente resultante es 0,84. El año anterior había sido de 0,76. Dos ejercicios consecutivos por debajo de la unidad en una compañía que opera con normalidad, paga a sus proveedores y mantiene acceso al crédito bancario.
Por qué el modelo funciona
La respuesta está en el ciclo operativo. El comercio minorista de alta rotación vende de contado y paga a plazo. La mercancía se convierte en efectivo antes de que venza la factura del proveedor, de modo que son los proveedores quienes financian el inventario. El pasivo corriente es grande precisamente porque ese esquema funciona.
Compárelo con la estructura de su cartera: 586.706 millones sobre un activo corriente de 5.916.394, es decir, el 9,9 %. Una empresa que financiara a sus clientes no tendría ese perfil.
La pregunta correcta no es «¿está por encima de 1,0?» sino «¿a qué velocidad este activo corriente se convierte en caja, y a qué velocidad vence este pasivo corriente?». La razón corriente es una fotografía de saldos; no dice nada sobre el tiempo.
Dónde sí está el riesgo
Que el nivel sea sostenible no significa que no haya nada que mirar. El inventario del Éxito representa el 45,9 % del activo corriente. Casi la mitad de su cobertura de corto plazo depende de vender mercancía. Eso se ve en la prueba ácida, que cae a 0,45.
Ahí está el punto de tensión real: no en el nivel del indicador, sino en su composición. Si el ciclo comercial se frena —una temporada mala, un problema logístico, una caída de demanda— ese inventario deja de convertirse en caja al ritmo que el modelo supone, y el pasivo corriente sigue venciendo igual.
Qué cambió entre 2024 y 2025
El indicador mejoró de 0,76 a 0,84. Descomponiendo la variación:
| Componente | 2024 | 2025 | Variación |
|---|---|---|---|
| Activo corriente | 5.456.605 | 5.916.394 | +8,4 % |
| Pasivo corriente | 7.197.560 | 7.072.890 | −1,7 % |
| Efectivo y equivalentes | 1.350.235 | 1.993.498 | +47,6 % |
| Inventarios | 2.818.786 | 2.718.202 | −3,6 % |
Los dos componentes se movieron en la dirección favorable, pero el motor fue el efectivo: creció 47,6 % mientras el pasivo corriente apenas se redujo 1,7 %. Es una mejora de generación de caja, no de gestión del inventario. La distinción importa, porque las decisiones que se derivan de cada diagnóstico son distintas.
El contraejemplo que cierra el argumento
Si una razón corriente baja fuera por sí sola una señal de alarma, la más alta debería ser la más tranquilizadora. En el grupo de empresas que analizamos, la razón corriente más alta de 2025 la tiene Cementos Argos con 5,52. Su prueba superácida de 2024, en cambio, era de 0,45: el efectivo disponible no cubría ni la mitad del pasivo corriente, porque el activo corriente estaba dominado por 9.056.041 millones en activos mantenidos para la venta.
La empresa con el mejor indicador de cobertura tenía, ese año, una posición de caja apretada. La empresa con el indicador más bajo del grupo opera sin dificultad. Ninguna de las dos lecturas se obtiene mirando un solo número.
¿Quiere calcular estos indicadores con las cifras de su propia empresa? La calculadora trae precargadas las seis compañías de este análisis.
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