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Método

Un hallazgo no es una tabla escrita con palabras

La mayoría de los informes de análisis financiero calcula bien y concluye mal. El problema no está en los indicadores: está en el párrafo que viene después. Esta es la estructura que lo resuelve.

Fabián Campo Insuasty · · 9 min de lectura

Hay un párrafo que aparece en casi todos los informes de análisis financiero que he revisado en quince años, redactado siempre con las mismas palabras:

Lo que se recibe

«Se puede observar que la razón corriente para el año 2 fue de 0,84 veces, mientras que en el año 1 fue de 0,91 veces, lo que representa una disminución de 0,07 veces equivalente al 7,7 %.»

Está bien calculado. Está bien escrito. Y no sirve para nada, porque quien lo lee tiene la tabla al frente y no necesita que se la lean. Eso no es un hallazgo: es la tabla escrita con palabras.

Tres niveles que se confunden

El origen del problema es que se tratan como equivalentes tres cosas que ocupan niveles distintos.

NivelQué esEjemplo
0 · DatoLa cifra tal como aparece en el estado financiero. Se transcribe. Activo corriente $5.916.394 millones; pasivo corriente $7.072.890 millones.
1 · ObservaciónUna operación aritmética sobre el dato. Hay procesamiento, no juicio. La razón corriente es 0,84 veces.
2 · HallazgoUna afirmación evaluativa, sustentada en evidencia, con consecuencias para una decisión.Ver el párrafo completo más abajo.

Del nivel 0 al 1 se añade aritmética. Del 1 al 2 se añaden cuatro cosas distintas: la descomposición que explica el número, la traducción a comportamiento económico, la condición bajo la cual ese comportamiento es sostenible y el riesgo que lo haría dejar de serlo. Ese salto es todo el oficio.

La estructura DEIIR

Un hallazgo bien construido tiene cinco componentes, casi siempre en este orden:

  • DDato¿Qué cifra afirmo, y contra qué referente? Un número sin referente —histórico, sectorial, presupuestal o contractual— no significa nada.
  • EEvidencia¿Por qué el indicador da eso? Cuál de sus componentes lo movió, y cuánto aportó cada uno.
  • IInterpretación¿Qué comportamiento económico hay detrás del número? Aquí se deja de hablar de cocientes y se empieza a hablar de la empresa.
  • IImplicación¿Y entonces qué? La consecuencia para el riesgo, para la caja o para el valor.
  • RRecomendaciónQué hacer, quién, cuándo y cómo se verificará que funcionó.

Cinco componentes, entre cinco y ocho oraciones, entre 90 y 150 palabras. Por debajo de 90 falta algún componente; por encima de 150 hay dos hallazgos mal separados o hay relleno.

El mismo caso, reescrito

Antes

«La razón corriente de la empresa es de 0,84 veces, lo cual está por debajo del rango ideal de 1,5 a 2,0 veces, lo que evidencia problemas de liquidez y una situación financiera desfavorable que debe ser corregida.»

Después

«La empresa opera con capital de trabajo negativo por $1.156.496 millones: el activo corriente cubre 0,84 veces el pasivo corriente. El inventario concentra el 45,9 % del activo corriente, de modo que la cobertura sin vender mercancía cae a 0,45 veces y la inmediata a 0,28. Esto no es una falla sino el modelo de negocio del comercio minorista de alta rotación: la mercancía se vende antes de que venza la factura del proveedor que la surtió, y una rotación de activos de 1,26 veces lo confirma. La condición de sostenibilidad es precisamente esa —que el plazo del proveedor siga siendo mayor que el ciclo de venta—, y un acortamiento obligaría a sustituir financiación gratuita por deuda bancaria con costo. Recomendación: monitorear mensualmente el diferencial entre días de proveedor y días de inventario, con un umbral de alerta que active la negociación de un cupo contingente. Responsable: Tesorería.»

La segunda versión no aplica una regla memorizada a un modelo de negocio que no la admite; identifica de qué depende la sostenibilidad, convierte esa dependencia en un indicador de seguimiento y no exige corregir algo que no está roto.

La regla que más diagnósticos salva

Antes de afirmar por qué en términos de negocio ocurrió algo, hay que establecer por qué en términos aritméticos ocurrió. Un cociente puede caer porque bajó el numerador o porque subió el denominador, y el diagnóstico es opuesto en cada caso.

Antes

«La rotación de activos cayó a 0,93 veces debido a la contracción de las ventas provocada por la desaceleración del consumo.»

Después

«La rotación de activos se ubicó en 0,93 veces. El movimiento proviene del denominador, no del numerador: el activo total creció 61,8 % entre los dos cortes, y con la base anterior las mismas ventas habrían arrojado una rotación de 1,21 veces. Afirmar un deterioro comercial sería incorrecto; lo que el indicador registra es una ampliación de la base de activos, cuyo origen debe establecerse en las notas antes de emitir cualquier juicio.»

La primera versión es verosímil, y por eso es peligrosa: pasa el filtro de cualquier lector que no rehaga las cuentas. Es el error más grave que puede cometer un informe, porque contamina todo lo demás.

Prueba rápida: busque en su informe cada «debido a» y cada «por causa de». En cada aparición, verifique si la causa está demostrada con la variación de los componentes o solamente afirmada. La proporción entre las dos cosas dice más sobre la calidad del trabajo que cualquier otra medida.

La recomendación tiene cuatro elementos

«Mejorar la gestión de cartera» no es una recomendación: es el equivalente financiero de recetar «estar más sano». Una recomendación ejecutable dice acción, responsable, plazo y verificación.

Antes

«Se recomienda a la empresa mejorar la gestión de su cartera y optimizar los niveles de inventario para fortalecer sus indicadores de liquidez.»

Después

«Establecer un descuento por pronto pago del 2 % a 10 días para el canal mayorista, cuyo plazo promedio es el más largo de la cartera. Responsable: Dirección Comercial con visto bueno de Tesorería. Plazo: piloto de un trimestre. Verificación: días de cartera del canal y prueba superácida al cierre del trimestre.»

El cuarto elemento es el que casi nunca aparece y el que más valor tiene: una recomendación con indicador de verificación se puede auditar en el siguiente período. Una sin él se pierde. Y si la recomendación se puede copiar al informe de otra empresa sin cambiar una palabra, no es una recomendación.

Y para el gerente: traducir a pesos

Todo lo anterior hace que el hallazgo sea verdadero. Falta que sea consecuente. Un gerente no decide sobre 0,07 puntos de razón corriente: decide sobre pesos, sobre días y sobre riesgo. Mientras el hallazgo esté expresado en unidades de indicador, no ha entrado al terreno donde se decide.

La traducción es mecánica y no exige información adicional. Con las cifras de Éxito: «la prueba ácida es de 0,45 veces» se convierte en «sin vender mercancía faltan $3.874.698 millones para cubrir el pasivo corriente». Y «conviene reducir el inventario» se convierte en esto:

AcciónEfecto
Reducir 5 días la permanencia del inventariolibera $226.113 millones
Efecto en la prueba ácida0,45 → 0,48
Efecto en la rotación de activos1,26 → 1,27
Si esa caja sustituye deuda al 12 % E. A.$27.134 millones al año

Ahí está la cadena completa hasta el valor. La rotación de activos es, literalmente, la mitad de la ecuación del rendimiento —rendimiento del activo = margen × rotación—, y una empresa genera valor cuando el rendimiento de sus activos supera el costo de los recursos que los financian. La liquidez, en cambio, no aparece en esa ecuación: la liquidez no genera valor, lo protege. Por defecto obliga a financiarse mal; por exceso inmoviliza recursos que rinden menos que la operación.

La prueba de la fecha de corte. Una acción es cosmética si su efecto sobre el indicador depende de cuándo se mida —pagar proveedores el 30 de diciembre, vender cartera con descuento, dejar de reponer activos—. Es real si el indicador mejoraría igual midiéndolo un mes antes o un mes después.

Lo que un informe honesto también dice

Con estados financieros públicos hay preguntas que sencillamente no se responden: la antigüedad del inventario, la concentración de la cartera, las condiciones reales de los proveedores, el origen de un saldo de caja atípico. Frente a ese límite hay dos conductas.

Una es inventar una explicación verosímil. La otra es formular una pregunta dirigida a la administración: «la información disponible no permite determinar X; sin embargo, la magnitud del saldo hace necesario que la administración precise…». Lo segundo es lo que hace un analista profesional, y es lo que un evaluador debería premiar.

Cifras de estados financieros consolidados publicados por Almacenes Éxito y Grupo Nutresa. Los ejemplos son didácticos; verifique siempre contra el documento oficial y su fecha de corte. El costo de ventas usado para calcular los días de inventario corresponde a un supuesto del 75 % de los ingresos, declarado como tal.

Este artículo resume el núcleo de una guía de 42 páginas: diez reglas de redacción, doce errores frecuentes con su corrección, una parte completa sobre cómo escribir el informe para que un gerente vea la necesidad de decidir —con la tabla de conversión de puntos de indicador a pesos y la tabla de palancas—, cinco casos trabajados con empresas colombianas, una rúbrica de evaluación y un taller de reescritura para clase.

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Este análisis parte de cifras públicas. Si quiere el mismo trabajo sobre los estados financieros de su empresa —descomposición de indicadores, contraste sectorial e informe de hallazgos—, escríbame y lo conversamos.

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